Blanco y rosa palo
Isabel y yo nos conocemos de la universidad, hace unos cuantos años ya!. Cristina y Pilar, dos de mis clientas “estrella” le recomendaron que viniera a vernos y me alegró mucho que finalmente nos eligiera para hacer realidad su vestido de novia. Sus amigas la acompañaron en las primeras pruebas, cuando decidimos la silueta a la cadera del vestido, con el cuerpo entallado en crep de seda que realzaba a tope su figura, la falda de tul de seda recogida a un lado y una caída preciosa del mismo tul en la espalda. En las últimas citas con más intimidad decidimos el bordado porque quería que fuera diferente y sobretodo una sorpresa que absolutamente nadie conociera antes del día de la boda: piedras mate blancas mezcladas con unos toques rosa palo para los hombros y un delicado bordado perdido en el corte de la cadera. Los zapatos en ante en color maquillaje dieron el toque final. Isabel gracias por confiar en nosotras, por atreverte con ese toque de color y por las fotos preciosas que nos mandas. ¡Te esperamos por aquí!









































































































